Clases de andadores para personas con movilidad reducida

  • 25 January 2017
  • i.asin

Los andadores para adultos son la mejor solución para aquellas personas con movilidad reducida que no pueden caminar con normalidad. Cuentan con 4 puntos de apoyo, lo que proporciona estabilidad y seguridad al usuario para poder desplazarse con la mayor tranquilidad, sin miedo a tener caídas y lesiones. 

Existen diferentes clases de andadores dependiendo de las necesidades de cada persona y del uso que se le vaya a dar. En cualquier caso, dado que cada persona requiere unas condiciones específicas, en nuestra ortopedia online, te prestamos una asesoría profesional y muy personal para  para que elijas el andador que mejor se adapte a ti  y a tu vida. Es aconsejable contar con la ayuda de un experto o técnico que analice la situación de cada persona y a partir de ahí elegir el producto más adecuado para mejorar su autonomía personal

Tipos de andadores

Los andadores de interior:

Hhan sido fabricados para facilitar la movilidad del usuario dentro de casa, en suelos lisos. Sus características principales giran en torno a su gran maniobrabilidad y ligereza. La mayoría de estos andadores son fácilmente plegables para que puedan guardarse fácilmente en cualquier rincón de la vivienda y poder llevarlos consigo en cualquier viaje.

Este producto resulta muy seguro, porque las ruedas delanteras van acompañadas de unas patas traseras con tacos que sirven para frenar tras cada deslizamiento. De esa manera se obtiene una marcha muy estable. Dado su tamaño reducido resultan muy manejables a la hora de andar cerca de muebles y demás objetos de decoración, y han sido preparados para poder pasar cómodamente por sitios estrechos como puede ser una puerta o un ascensor.  

Los andadores de exterior y Rolators

Han sido diseñados para ser usados fuera de casa, lo que no significa que no puedan utilizarse también en el interior de cualquier vivienda. Su particularidad reside en las ruedas de sus patas, lo que da lugar a una mayor estabilidad, movilidad, maniobrabilidad y calidad de giro. Además, las manillas llevan unos frenos parecidos a los de las bicicletas que sirven para obtener una mayor estabilización en calles o vías donde existan desniveles, o en todo caso, estos frenos irán incorporados a las ruedas para que el usuario pueda sentarse o detenerse en cualquier momento con total seguridad. Estos últimos modelos se accionan fácilmente mediante el pie.  

Aparte de estos andadores ortopédicos, en el mercado existen otros más específicos dependiendo de cada situación. De esa forma, los andadores de patas, también llamados de rehabilitación o post-cirugía, son recomendados para aquellos casos en los que se ha producido una lesión y se necesita un periodo de rehabilitación. La diferencia principal con respecto a otros andadores reside en sus patas sin ruedas para caminar mediante pasos cortos y seguros a medida que el paciente adelanta su andador de forma coordinada.