Qué son las escaras y como evitarlas

  • 30 March 2017
  • i.asin

Las escaras salen debido a la fricción o roce en una zona del cuerpo determinada, produciendo la muerte de las células del tejido de la piel. Esta presión continuada oprime los vasos sanguíneos haciendo que la piel no reciba el oxígeno y los nutrientes necesarios. Las escaras pueden ser leves (en estos casos simplemente se produce el enrojecimiento de la piel) o graves. Estas últimas son las temidas úlceras que pueden llegar hasta el músculo y el hueso, pudiendo llegar a la necrosis en los casos en los que no se cicatriza bien, siendo muy difícil su posterior curación.     

Cómo y dónde se producen

Pueden aparecer por diversas circunstancias: ya sea por incapacidad de la persona a la hora de cambiar de postura, inactividad, por falta de higiene o hidratación, humedad, incontinencia urinaria o fecal, alimentación inadecuada, pérdida de lucidez mental o no sentir dolor intenso al disponer de una sensibilidad nerviosa inferior.

Los lugares donde suelen aparecer con mayor frecuencia son: codos, rodilla, tobillos, caderas, zona lumbar o sacro, talones y parte posterior de los hombros y de la cabeza.

Cómo evitar las escaras y úlceras

Para tratar de prevenirlas es preciso tener en cuenta una serie de precauciones importantes. En primer lugar, es de vital importancia mantener una higiene adecuada, incidiendo en aquellas zonas que son más sensibles y susceptibles de tenerlas. Este es el momento perfecto para hacer una pequeña exploración y así percibir cualquier cambio en la piel. A continuación es conveniente mantener una buena hidratación para evitar la sequedad y la falta de nutrición. Es obvio que los cambios posturales también funcionan, pues mantener la misma postura mucho rato aumenta sus posibilidades de aparición.

Todo lo anterior debe formar parte de la rutina diaria de cualquier persona y no resultan ejercicios demasiado complicados de ejercitar, ahora bien, también existen ciertos productos fabricados con tejidos naturales que facilitan al máximo los cambios posturales, de manera que no aparezcan heridas ni úlceras en la piel. Se trata de los cojines y colchones antiescaras.

Cojines y colchones antiescaras: beneficios y tipos

Nuestros cojines antiescaras consiguen mantener la posición correcta para que las presiones se distribuyan adecuadamente. De esa forma se evitarán en gran medida la aparición de escaras y facilitarán la cura de las que ya han tomado forma. Hay diferentes tipos dependiendo de las necesidades del usuario: los cojines de floración líquida no tienen mucho grosor y están indicados para las personas que permanecen sentados casi todo el día, los cojines de gel fabricados con materiales antibacterianos tienen mayor densidad y suelen ser utilizados por personas delgadas, mientras que los cojines de espuma y viscoelástica son más básicos y están recomendados para estudiantes, oficinistas o personas mayores que están mucho tiempo sentados. 

Los colchones antiescaras, por su parte, evitan su aparición y proporcionan mayor confort a aquellas personas, ya sean enfermos o ancianos, que no tienen más remedio que permanecer mucho tiempo en cama.  Estos colchones antiescaras disminuyen la presión en las zonas de apoyo y han sido preparados a conciencia para los enfermos que tienen problemas circulatorios, incontinencia, sudoración excesiva, fracturas, etcétera. Existen tres tipos: colchones de agua caliente, colchones de espuma colocados sobre los colchones de uso corriente y los colchones de aire, los más recomendados, que pueden venir con un colchón base.