El otoño invita a disfrutar de la comodidad del hogar.
Después del verano, de los días largos y de pasar más tiempo al aire libre, llega el otoño. Las temperaturas empiezan a bajar, las tardes se acortan y nuestro hogar recupera ese protagonismo tan especial.
Apetece disfrutar de una buena lectura, ver la televisión, compartir una conversación en familia o simplemente descansar cómodamente en nuestro sillón favorito escuchando música.
Para las personas mayores, especialmente cuando existen dificultades de movilidad, disponer de un sillón basculante confortable, puede marcar una diferencia importante en su bienestar cotidiano.
Porque un buen sillón no consiste únicamente en tener un asiento mullido. También debe proporcionar un apoyo adecuado, permitir adoptar distintas posiciones y facilitar movimientos tan habituales como sentarse o levantarse.
Hoy queremos ayudarte a conocer las diferentes opciones disponibles para disfrutar del hogar con mayor comodidad, seguridad y autonomía.
¿Qué debe ofrecer un buen sillón para personas mayores?
Todos tenemos preferencias diferentes a la hora de descansar. Hay quien disfruta leyendo con la espalda incorporada, quien prefiere elevar las piernas y quien necesita reclinarse para encontrar una postura cómoda.
Sin embargo, cuando hablamos de personas mayores o con movilidad reducida, debemos considerar otros aspectos:
- Comodidad: un asiento y un respaldo que proporcionen un apoyo adecuado.
- Facilidad para levantarse: especialmente importante cuando existe debilidad en las piernas o dificultad para incorporarse.
- Cambios de posición: posibilidad de modificar la inclinación del respaldo, elevar las piernas o bascular el asiento.
- Medidas adecuadas: la anchura, profundidad y altura del asiento deben adaptarse a la persona.
- Facilidad de uso: mecanismos sencillos, mandos accesibles y materiales fáciles de limpiar.
La elección dependerá de las capacidades de cada persona y de cómo utiliza el sillón durante el día.
Tipos de sillones confortables: ¿cuál elegir?
Actualmente existen diferentes soluciones que combinan comodidad, descanso y ayudas para la movilidad. Aunque a primera vista puedan parecer similares, no todos los sillones cumplen la misma función.
1. Sillones reclinables: comodidad para descansar
Los sillones reclinables permiten modificar la posición del respaldo y, dependiendo del modelo, elevar las piernas para adoptar una postura más relajada.
Son una opción interesante para quienes desean disfrutar de una lectura, ver la televisión o descansar cómodamente.
Existen modelos de accionamiento manual y eléctrico. Los eléctricos permiten realizar los ajustes mediante un mando, evitando tener que accionar mecanismos manuales.
Sin embargo, hay una diferencia importante: un sillón reclinable no tiene necesariamente función elevadora.
Si la persona tiene dificultades para levantarse, conviene valorar un modelo que incorpore esa función.
2. Sillones elevadores eléctricos: comodidad y autonomía
Hay personas mayores que caminan con cierta autonomía, pero encuentran cada vez más complicado levantarse de su sillón habitual.
En estas situaciones, los sillones elevadores eléctricos o levantapersonas pueden resultar de gran ayuda.
Estos modelos incorporan un mecanismo que eleva progresivamente el asiento y facilita el movimiento de incorporación.
También permiten volver a sentarse de una manera más controlada.
Su principal ventaja es que pueden reducir el esfuerzo necesario para levantarse y la asistencia física que debe proporcionar un familiar o cuidador.
En Moverte disponemos de diferentes alternativas, como el sillón elevador Tivoli, un modelo compacto que combina 3 posiciones: Incorporado, sentado y tumbado.

3. Sillones de uno o dos motores: ¿qué diferencia hay?
Esta es una de las dudas más habituales al elegir un sillón eléctrico.
En los sillones de un motor, el respaldo y el reposapiés suelen realizar movimientos coordinados. Son modelos de manejo sencillo que permiten disfrutar de diferentes posiciones de descanso.
Los sillones de dos motores pueden ofrecer una regulación más independiente del respaldo y del reposapiés.
Por ejemplo, permiten elevar las piernas sin necesidad de reclinar completamente el respaldo, siempre que el diseño del modelo contemple esa posibilidad.
Una alternativa es el sillón elevador Dune de dos motores, que permite regular de manera independiente ambas partes.

¿Significa esto que dos motores son siempre mejores? No necesariamente.
La elección dependerá de las posiciones que necesite adoptar la persona, de su movilidad y de la facilidad con la que pueda manejar el sillón.
4. Sillones adaptables a las medidas de cada persona
Un sillón puede parecer muy cómodo y, sin embargo, no proporcionar el apoyo adecuado si sus dimensiones no se corresponden con las de quien va a utilizarlo.
Por ejemplo, un asiento excesivamente profundo puede dificultar que una persona de baja estatura apoye correctamente la espalda y los pies.
Por eso, algunos fabricantes ofrecen modelos con diferentes medidas de asiento.
El sillón eléctrico Cosy Up es un ejemplo interesante, ya que permite elegir distintas configuraciones de anchura y profundidad del asiento.

Comparativa de las dos profundidades de asiento del sillón elevador Cosy Up, diseñado para mejorar el confort y el apoyo postural.
También ofrece versiones de uno o dos motores, para adaptarse a diferentes necesidades de descanso.
5. Sillones que facilitan las transferencias
Cuando una persona utiliza una silla de ruedas o necesita ayuda para cambiar de asiento, las características del sillón adquieren especial importancia.
Los reposabrazos convencionales pueden dificultar determinadas transferencias laterales.
Existen modelos diseñados para facilitar estas maniobras, como el sillón elevador Cocoon.

El sillón Cocoon incorpora reposabrazos abatibles y extraíbles que facilitan el acceso lateral y las transferencias desde una silla de ruedas.
Este sillón incorpora reposabrazos abatibles y extraíbles que pueden facilitar el acceso lateral y determinados cuidados.
También dispone de diferentes tallas, incluida una versión XXL para usuarios que necesitan una mayor capacidad de carga.
Es importante recordar que la posibilidad de realizar una transferencia depende de la movilidad de la persona, de su capacidad para colaborar y de los medios de ayuda disponibles.
6. Sillones basculantes: confort y apoyo postural
Hasta ahora hemos hablado principalmente de sillones destinados al descanso y a facilitar la incorporación.
Pero ¿qué sucede cuando una persona tiene una movilidad muy reducida, necesita ayuda para cambiar de postura o permanece muchas horas sentada?
En estas situaciones podemos valorar los sillones geriátricos basculantes.
A diferencia de los sillones elevadores, su principal función no es ayudar a ponerse de pie, sino facilitar distintas posiciones de descanso y apoyo postural.
La basculación permite inclinar conjuntamente el asiento y el respaldo, manteniendo su relación angular.
Un ejemplo es el sillón geriátrico Altitude de Vermeiren.

Este modelo incorpora basculación manual, reposacabezas acolchado, reposapiés regulable y cuatro ruedas giratorias con freno.
Está pensado para proporcionar confort postural y facilitar desplazamientos interiores asistidos por un cuidador.
Otra alternativa es el sillón basculante Essentiel, equipado con asiento viscoelástico, ruedas, reposapiés y mesa auxiliar.

El sillón Essentiel combina confort postural, basculación y movilidad asistida, con mesita auxiliar incluida.
Estos sillones pueden resultar útiles tanto en domicilios particulares como en residencias y centros de día.
Importante: un sillón basculante no sustituye los cambios posturales ni las medidas específicas de prevención de lesiones por presión cuando son necesarias.
Cómo elegir el sillón adecuado para una persona mayor
Antes de comprar un sillón, recomendamos plantearse algunas preguntas sencillas:
- ¿La persona puede levantarse sola o necesita ayuda?
- ¿Cuántas horas al día permanece sentada?
- ¿Necesita elevar las piernas o modificar frecuentemente su postura?
- ¿Utiliza silla de ruedas y necesita realizar transferencias?
- ¿Necesita desplazarse por la vivienda con ayuda de un cuidador?
- ¿Qué medidas y peso tiene la persona?
- ¿De cuánto espacio disponemos en el salón o dormitorio?
También es importante valorar la estabilidad, los apoyos para brazos y pies, la facilidad de limpieza y el manejo de los mecanismos eléctricos.
Un sillón adecuado debe adaptarse a la persona, no obligar a la persona a adaptarse al sillón.
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Preguntas frecuentes sobre sillones para personas mayores
¿Qué sillón es mejor para una persona mayor que tiene dificultades para levantarse?
Un sillón elevador eléctrico puede ser una buena opción cuando la persona conserva capacidad para ponerse de pie, pero necesita ayuda para incorporarse desde el asiento. Es importante valorar también su equilibrio y capacidad de movilidad.
¿Qué diferencia hay entre un sillón elevador y uno basculante?
El sillón elevador ayuda a incorporarse hacia la posición de pie. El basculante permite inclinar conjuntamente asiento y respaldo para facilitar determinadas posiciones de descanso y apoyo postural.
¿Qué sillón elegir para una persona que pasa muchas horas sentada?
Conviene valorar las dimensiones del asiento, el apoyo postural, las posibilidades de cambio de posición y las necesidades individuales de la persona. Cuando existe riesgo de lesiones por presión, puede ser necesaria una valoración profesional y el uso de productos específicos, como por ejemplo un cojín antiescaras.
El placer de estar en casa y sentirse bien.
El otoño tiene algo especial. Después de los meses de verano, volvemos a disfrutar de las pequeñas cosas: una tarde tranquila, un libro, una conversación o el simple placer de descansar cómodamente.
Para las personas mayores y con movilidad reducida, disponer de un sillón adecuado puede significar mucho más que comodidad.
Puede ayudarles a levantarse con menor esfuerzo, cambiar de postura, descansar mejor o necesitar menos asistencia en determinadas actividades cotidianas.
En Ortopedia Moverte creemos que mejorar la calidad de vida también consiste en cuidar estos pequeños detalles.
Porque disfrutar del hogar con comodidad y autonomía no debería ser un lujo.
El confort de tu hogar empieza por elegir bien
Cada persona tiene sus propias necesidades de descanso, comodidad y movilidad.
En Ortopedia Moverte te ayudamos a encontrar el sillón más adecuado para disfrutar de tu hogar con mayor confort y autonomía.
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