Hay una escena que se repite cada día en miles de hogares.
Una persona quiere levantarse de la cama. Otra persona intenta ayudarla. Un gesto aparentemente sencillo… y, de pronto, un esfuerzo que se repite cada día y se convierte en riesgo.
En Moverte lo vemos a diario: el peligro no está solo en la enfermedad o en la discapacidad. Muchas veces está en cómo movemos a las personas. Por eso existen los sistemas de movilización de pacientes: grúas, plataformas y arneses diseñados para proteger a quien recibe la ayuda y a quien cuida.
Ver categoría completa: Sistemas de movilización de pacientes
El gran error: “entre dos podemos”
Muchas familias retrasan la decisión de incorporar una ayuda técnica porque sienten que es exagerado:
- “Todavía podemos hacerlo nosotros.”
- “Solo es un momento.”
- “No queremos convertir la casa en un hospital.”
Pero el cuerpo no entiende de buena voluntad. El sobreesfuerzo se acumula y acaba pasando factura: dolores lumbares, contracturas, caídas durante transferencias, miedo a mover… y una sensación constante de tensión.
La movilización segura no es un lujo. Es prevención.
Qué son realmente los sistemas de movilización
No son aparatos fríos. Son herramientas que permiten:
- Transferir con seguridad
- Reducir el esfuerzo físico
- Mantener la dignidad
- Evitar lesiones
- Ganar tranquilidad en casa
Dentro de esta categoría hay soluciones para distintos niveles de movilidad. Te lo explicamos de forma clara.
1) Grúas eléctricas de sedestación
Cuando la persona no puede sostener su peso o colaborar activamente, la grúa eléctrica de sedestación permite elevarla suavemente mediante un arnés. Sin tirones, sin cargar peso, sin improvisar.
Ver grúas eléctricas de sedestación
Son ideales cuando:
- Existe dependencia elevada
- Hay riesgo de caída
- El cuidador no puede asumir carga física
- Se busca máxima seguridad en transferencias
2) Grúas de bipedestación (cambiapañales)
Hay situaciones intermedias: la persona puede sostenerse unos segundos, pero no realizar una transferencia completa. Aquí entran las grúas de bipedestación (también conocidas como cambiapañales), que ayudan a ponerse de pie con apoyo y facilitan higiene y cambios posturales con mucha más seguridad.
Son muy útiles cuando:
- Existe fuerza parcial en piernas
- Se busca facilitar cambios de pañal y aseo
- Se quiere mantener un nivel de participación activa
3) Ayudas para incorporar y trasladar a pacientes
No siempre hace falta una grúa completa. Existen soluciones más compactas que ayudan a incorporarse en la cama, girar con seguridad, realizar transferencias cortas o mejorar los cambios posturales.
Ver ayudas para incorporar y trasladar
Son ideales cuando:
- La movilidad reducida es leve o moderada
- Se busca prevenir antes de que el problema escale
- Se quiere reducir riesgo en el día a día
4) Ayudas para levantar personas caídas
Uno de los mayores miedos en casa es la caída y, sobre todo, no poder levantarse después. Las ayudas específicas para levantar personas caídas permiten recuperar la posición con seguridad, sin improvisaciones ni lesiones para el cuidador.
Ver ayudas para levantar personas caídas
Aquí no hablamos solo de tecnología. Hablamos de tranquilidad.
Movilizar bien también es cuidar la relación
Cuando una persona depende físicamente de otra, la relación cambia. Aparece tensión, miedo a hacerse daño, sensación de carga y, a veces, culpa. Las ayudas técnicas no enfrían la relación: la protegen.
Cuando desaparece el miedo a lesionarse o a hacer daño, vuelve algo muy importante: la serenidad. Y eso cambia el ambiente de toda la casa.
La dignidad también se mueve
Movilizar correctamente no es solo cuestión de fuerza. Es cuestión de respeto:
- Transferencias sin dolor
- Movimientos suaves
- Arnés adaptado
- Posturas seguras
- Sin improvisar
Cuando se hace bien, la persona se siente segura. Cuando se improvisa, se siente vulnerable. La diferencia es enorme.
¿Cuándo es el momento adecuado?
No es cuando ya no queda otra. Es antes. Algunas señales claras:
- El cuidador empieza a tener dolor lumbar o contracturas
- Hay miedo o inseguridad durante las transferencias
- Se han producido pequeños incidentes o sustos
- Se necesita ayuda de terceros para levantar o mover
- El peso o la falta de fuerza hace la situación insegura
La prevención siempre es más inteligente que la urgencia.
En Moverte buscamos soluciones reales
Cada caso es distinto. No es lo mismo una persona con un ictus reciente que alguien con Parkinson avanzado o una persona mayor frágil. Por eso escuchamos primero y orientamos después. Elegir bien un sistema de movilización puede marcar la diferencia entre estrés y tranquilidad, lesión y prevención, dependencia y autonomía parcial.
¿Necesitas asesoramiento?
Si quieres orientación para elegir una grúa, un arnés o una ayuda de movilización, puedes contactar con nosotros.
Ortopedia Moverte – Innovación y Accesibilidad
26001 Logroño (La Rioja)
Teléfono y WhatsApp: +34 654 346 117
Email: moverte@moverte.com
Web: www.moverte.com
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